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El refugio despierto, poesía de Rebeca Aracil


Despierta y consciente: así es la poesía de Rebeca Aracil. Su escritura no se esconde tras adornos ni se refugia en el artificio; al contrario, se lanza como un dardo contra los discursos complacientes y se convierte en una antorcha para quienes aún buscan cobijo en las palabras. Su lenguaje actúa como guía y tea, como una llama que prende al lector y lo lleva a través de un viaje íntimo, oscuro y revelador. En sus poemas, la belleza no siempre se presenta como luz. A veces es cruda, otras veces apenas se insinúa entre sombras, mas siempre está presente entre sus versos. 


     Las batallas interiores —contra el dolor, la memoria o la enfermedad— siguen abiertas. La poesía de Rebeca Aracil está encadenada a realidades que pesan, pero no se queda en la superficie, traspasa lo superfluo y llega hasta la epidermis poética de lo que realmente importa: eso que habita en nosotros y que amenaza con convertirnos en piedra, en caricaturas, en hábiles súcubos nocturnos que difícilmente logran salir a flote.


     Y, sin embargo, a pesar del tumultuoso ruido que a veces nos dona la existencia incierta, Rebeca Aracil consigue despertar la inspiración con pasión decidida. Y en ese despertar poético, invita también al lector a reconocerse, a resistir, a no olvidar que, incluso en la oscuridad, escribir es una forma de mantenerse en pie.



Poesía




El aire huele a metal


Los demonios atizan exacerbados. 

Grita la tierra de nuevo. 

De un silencio sepulcral se visten las aves 

al ver pasar los misiles cargados 

de llantos y muerte.

Los árboles contemplan pesarosos 

la negrura que los cubre.

Mecen sus copas en una banda 

sonora fúnebre.

Las calles se han quedado 

polvorientas. Los edificios, 

que hogares albergaban, 

ahora son tristes esqueletos.

El aire sabe a metal,

sangre 

y soledad.

El dolor de lo que vemos 

carcome nuestro espíritu.

Tanta rabia e impotencia contenidas 

harán que nuestra habitual vestimenta 

sea 

la indiferencia.


De El aullido de la piel




El himno


Los pájaros ahora no mienten. 

La hecatombe que nunca 

rumiamos se está sellando 

en nuestras vidas.

Tiranas y orgullosas sombras 

siguen dispersando su poder. 

Siglo tras siglo, los protervos 

nos atosigan.

Les ruego a las benditas aves, 

que no se inquietan 

por dónde dormirán 

o qué comerán, 

que velen 

por los que contemplan

y nada ven.


Les suplico que les canten: 

«¡Despertad ya! 

Es la hora exacta».


De El aullido de la piel




The air smells of metal


The demons stoke, exasperated.

The earth screams once more.

In sepulchral silence the birds are clothed

as they watch the missiles pass by

laden with weeping and death.

The trees gaze on sorrowful

at the darkness that covers them.

They swing their crowns

to a funereal soundtrack.

The streets lie dust-laden.

The buildings,

once sheltering homes,

are now sad skeletons.

The air tastes of metal,

blood

and solitude.

The pain of what we see

gnaws at our spirit.

So much rage and impotence contained

will make our usual garment

to become

the indifference.


From El aullido de la piel




Lufta luktar av metall


Demonane eldar, fortvila.

Jorda skrik endå ein gong.

I gravstilt stilla vert fuglane kledde

medan dei ser rakettane fare forbi,

tunge av gråt og død.

Tre ser sorgfulle på

mørkret som dekkjer dei.

Dei svingar kronene sine

til ein gravferdssong.

Gatene ligg støvlagde.

Husa,

ein gong vernande heimar,

er no triste skjelett.

Lufta smakar av metall,

blod

og einsemd.

Smerte av det vi ser

gnagar på ånda vår.

Så mykje raseri og maktesløyse gøymd

vil gjera vårt vanlege klede

om til 

ikegyldigheit.


Frå El aullido de la piel



Semblanza


Rebeca Aracil Illan nació en Elda, Alicante, el 26 de octubre de 1973. Reside en Monóvar, donde ya en su niñez y juventud, ganó tres primeros premios poéticos dedicados al Día de la Paz, organizados por el C. P. Ricardo Leal y el Ayuntamiento de Monóvar.


   Sus estudios principales fueron Educación Infantil. Trabajó en diferentes escuelas infantiles hasta que diversas circunstancias la llevaron a aparcar la docencia y se hizo voluntaria en la Cruz Roja de Monóvar.


     En el año 2009, creó Puerto Literario, donde difunde y comparte obras poéticas con otros autores de varios países. Forma parte de la Asociación Cultural Submarino de Hojalata y es autora en las revistas digitales Submarino de Hojalata y Cometas de Papel.


      Desde agosto de 2021, presenta y dirige Poesía viva, inicialmente en radio, y ahora en el canal de YouTube Café Literario de Rebeca Aracil Illan. Presenta también Encuentro con un autor en el mismo canal. Dirige cada domingo el espacio #CaféLiterariodeRebecaAracil en X. Sus poemas han sido publicados en la Revista ÁMALON de poesía romántica en (México).


     Su primera obra publicada, el 17 diciembre de 2021, fue Caricias del Levante. También participó en la antología Homenaje a nuestras ancestras con @MujeresPoetas (2021). En 2023, con Loto azul, publicó El aullido de la piel.

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