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La palabra que salva

En ocasiones, las palabras que más se necesitan no son puntuales ni extensas; son las que llegan tarde y aun así salvan. Vanessa Montañés escribe como quien puede dar lo que se pide: es la razón de su brevedad y concisión. Sus versos nunca se apresuran; caen lento como luz sobre las cosas rotas, saben que su silencio también dice, prometen quedarse y no abandonarnos en la puerta de los miedos. Desnuda en el contenido y sincera en la forma, la poeta valenciana dibuja lo universal humano en cada verso: que el amor propio es no pedir perdón por existir, que hay nombres que arden bonito sin quemar, que el amor duele como luz excesiva, que salvarse es permanecer en el invierno, que la mejor forma de terminar un poema es con un verso que nos deje como la mano que tiembla.


Ismael López Gálvez



Foto: Emiliano Figueroa Romero

Poesía


PRIMAVERA QUIETA


La luz cae despacio sobre las cosas rotas,

como si aún creyera en su manera de brillar.

Hay días que no florecen,

pero guardan silencio para no herirnos.

Yo también intento brotar,

aunque mis raíces sigan aprendiendo el camino.



MUJER QUE DESPIERTA


Nadie me avisó

de que sobrevivir sería tan parecido

a volver a nacer todos los días.

A veces caigo,

pero siempre me levanto

con una parte nueva de mí.



LO QUE PESA LA TERNURA


Hay abrazos que llegan tarde

y aun así nos salvan.

La ternura —lo descubrí contigo—

es un animal lento:

tropieza, duda,

pero siempre encuentra la mano que tiembla

defendiéndose del invierno.



EL HUECO QUE NOMBRA


Yo también fui un silencio enorme,

un pasillo oscuro donde nadie entraba.

Hasta que un día abrí las ventanas

y me descubrí respirando.

Desde entonces, cada palabra mía

es una casa que por fin me pertenece.



CARTA PARA UNA MISMA


Prometo quedarme.

Incluso cuando me tiemble la voz

o me pese el mundo.

Prometo no volver a abandonarme

en la puerta de mis propios miedos.

He aprendido que amor propio

es no pedir perdón por existir.



LUMBRE


Hay nombres que son hogueras

y no lo saben.

Nombres que alumbran sin quemar,

que nos sostienen cuando el suelo falla.

El tuyo —lo digo bajito—

todavía me arde bonito entre las manos.



LA PARTE QUE NO CONTÉ


Nunca dije

que también tuve miedo de ser feliz.

Que a veces el amor me dolió

como si fuera demasiada luz.

Pero aquí estoy:

con mis cicatrices nuevas,

dejándome mirar sin esconderme.


Vanessa Montañéz




Semblanza


Vanessa Montañés (Valencia, 1977) es escritora de narrativa y poesía, autora de más de treinta obras publicadas que exploran el amor, la memoria emocional, la vulnerabilidad y la fuerza de las mujeres. Su voz literaria combina sensibilidad, profundidad y una mirada íntima hacia lo cotidiano. Activa en redes como @lachicasideral, comparte procesos creativos y reflexiones sobre el amor propio, la escritura y la vida. Su obra busca acompañar, sostener y transformar a través de la palabra.



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