Los milagros florecen en las sombras
- Palabra que dormía

- hace 1 día
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En El libro de la almohada, Sei Shōnagon dejó escrita una lista llamada «Cosas que deberían ser grandes». Enumera sacerdotes, fruta, casas, bolsas de provisiones, pinceles para tinteros, los ojos de los hombres..., braseros redondos, cerezas de invierno, pinos, pétalos de rosas amarillas... En esta leve fantasía —leve porque sus raíces están en lo cotidiano, fantasiosa si pensamos en ello con detenimiento poético, de mágica sutileza por su plausibilidad—, resuenan los poemas de Paloma Larrosa. Como si fueran pequeños conjuros repasan texturas, memorias, impresiones, cuyas implicaciones se tornan gigantescas para el lector. Cabría la tentación de decir que estos poemas hablan de la cotidianidad, pero es el engañoso mecanismo del silencio que obra alrededor de los milagros lo que delata el objeto de los poemas: una cotidianidad desbordada por ávida observación, un ojo absoluto que despoja a los milagros de las sombras para mostrarlos desnudos y palpables. Paloma observa otro mundo, uno que descansa debajo de la superficie, donde se manifiestan las geometrías sagradas y los lenguajes vencidos adquieren otra sonoridad.
Aziz Córdova

Foto: Emiliano Figueroa Romero
Poesía
NÁCAR
Salgo a pasear
y encuentro el artificio de las hojas
y automáticamente corrigen tu ausencia
fino hilito del aire siempre mío
y para el llanto junto mis dos dedos
como la recolecta del maíz
sin olvidar que el frío siempre vuelve
ovalado y metal y voz y hueso.
Me cruzo con la rama el pájaro la boca
la humedad impasible al corazón
la baba que segrega la carne frita
donde juega el lagarto para morir riendo.
Al lado de la sombra meridiana
vive una flor que sabe
alguna vez acaso
alguna vez si vuelves
las llagas de la luz o bien tus ojos
para la suma de la piel y el ciego
para este dolor ronco y excelente.
Necesito la vena, el dorso de tu mano
esta flor que sostengo muchísimo
a ratos por tu acento
a ratos porque siempre.
Es preciso escucharnos, hacer té
darnos una canica por lo menos
porque la vida es tan leve vapor
es tan incinerariamente bella
que sería un error prender el mundo
que sería un error que hombres y mujeres
aún no nos amasemos.
LIMPIEZA
He abierto el cajón de la cocina
para buscar un lápiz y anotar
la cita con el médico este martes
la comida del gato el PDF
la distancia de un árbol con tu piel
el papel sin acuse de recibo.
Ya veis que son sucesos cotidianos.
Tendría que ordenar este barullo
si lo hiciese por fecha lo primero
serian las especias y las llaves
una mezcla de rutas sol y puertas
como el vivo animal de nuestra infancia.
Por orden alfabético después
viene la caja con medicamentos
blísters para el dolor
gotas para los ojos y un jarabe
la tos para avisar de mi presencia
para poder tomarme la pastilla
de tu paso venéreo y gris con agua.
Por orden de color es otra historia
aquí la propaganda es la que triunfa
sutil fiel siempre al lado de los hombres.
Y ocurre que entregada a la tarea
me sorprende una mancha y me pregunto
si acaso sabe la noción del tiempo
los ojos que resbalan y la miran.
La cuestión ahora es poder cerrarlo
por momentos no llego al tirador
qué alta es la vida.
Será mejor tirar lo que no vale
así ganare espacio
así perra y descalza iré en tacones.
SOLILOQUIO DE VERANO
Si existiera un refugio bajo la piel de los limones
si al menos una vez en la vida
fuésemos capitanes de un barco
en la voz de los niños en su largo mundo
si las medusas levitasen
para poder avistar la ausencia
podríamos oír jazz en la parte azul del fuego
desde el porche en que un hombre
acaricia una radio apagada sobre sus rodillas.
Paloma Larrosa

Semblanza
Paloma Larrosa (Madrid, 1994). Estudió el grado de Estudios Ingleses en la Universidad Autónoma de Madrid y el Máster en Formación de Profesorado.
Ha participado en las antologías La Balada del Río Fresquillo, 57 Poetas que corrieron la maratón de Chicago y 88 Octavas Reales por Jesús Urceloy.
En 2023 fue galardonada con el segundo Premio de Poesía Joven Elvira Daudet por la publicación del libro La parte azul del fuego (Editorial Evohé, colección Evohé Desván).
Obtuvo el Premio de Poesía José Antonio Torres, en la LXX Fiesta de las Letras de Tomelloso (2021) con el poemario El faro de Kiev.
Actualmente se dedica a la docencia del inglés en el Colegio Europeo de Madrid y al bello oficio de la poesía.





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