El refugio despierto, poesía de Rebeca Aracil
- Palabra que dormía

- 11 sept 2025
- 3 Min. de lectura
Despierta y consciente: así es la poesía de Rebeca Aracil. Su escritura no se esconde tras adornos ni se refugia en el artificio; al contrario, se lanza como un dardo contra los discursos complacientes y se convierte en una antorcha para quienes aún buscan cobijo en las palabras. Su lenguaje actúa como guía y tea, como una llama que prende al lector y lo lleva a través de un viaje íntimo, oscuro y revelador. En sus poemas, la belleza no siempre se presenta como luz. A veces es cruda, otras veces apenas se insinúa entre sombras, mas siempre está presente entre sus versos.
Las batallas interiores —contra el dolor, la memoria o la enfermedad— siguen abiertas. La poesía de Rebeca Aracil está encadenada a realidades que pesan, pero no se queda en la superficie, traspasa lo superfluo y llega hasta la epidermis poética de lo que realmente importa: eso que habita en nosotros y que amenaza con convertirnos en piedra, en caricaturas, en hábiles súcubos nocturnos que difícilmente logran salir a flote.
Y, sin embargo, a pesar del tumultuoso ruido que a veces nos dona la existencia incierta, Rebeca Aracil consigue despertar la inspiración con pasión decidida. Y en ese despertar poético, invita también al lector a reconocerse, a resistir, a no olvidar que, incluso en la oscuridad, escribir es una forma de mantenerse en pie.
Poesía
El aire huele a metal
Los demonios atizan exacerbados.
Grita la tierra de nuevo.
De un silencio sepulcral se visten las aves
al ver pasar los misiles cargados
de llantos y muerte.
Los árboles contemplan pesarosos
la negrura que los cubre.
Mecen sus copas en una banda
sonora fúnebre.
Las calles se han quedado
polvorientas. Los edificios,
que hogares albergaban,
ahora son tristes esqueletos.
El aire sabe a metal,
sangre
y soledad.
El dolor de lo que vemos
carcome nuestro espíritu.
Tanta rabia e impotencia contenidas
harán que nuestra habitual vestimenta
sea
la indiferencia.
De El aullido de la piel
El himno
Los pájaros ahora no mienten.
La hecatombe que nunca
rumiamos se está sellando
en nuestras vidas.
Tiranas y orgullosas sombras
siguen dispersando su poder.
Siglo tras siglo, los protervos
nos atosigan.
Les ruego a las benditas aves,
que no se inquietan
por dónde dormirán
o qué comerán,
que velen
por los que contemplan
y nada ven.
Les suplico que les canten:
«¡Despertad ya!
Es la hora exacta».
De El aullido de la piel
The air smells of metal
The demons stoke, exasperated.
The earth screams once more.
In sepulchral silence the birds are clothed
as they watch the missiles pass by
laden with weeping and death.
The trees gaze on sorrowful
at the darkness that covers them.
They swing their crowns
to a funereal soundtrack.
The streets lie dust-laden.
The buildings,
once sheltering homes,
are now sad skeletons.
The air tastes of metal,
blood
and solitude.
The pain of what we see
gnaws at our spirit.
So much rage and impotence contained
will make our usual garment
to become
the indifference.
From El aullido de la piel
Lufta luktar av metall
Demonane eldar, fortvila.
Jorda skrik endå ein gong.
I gravstilt stilla vert fuglane kledde
medan dei ser rakettane fare forbi,
tunge av gråt og død.
Tre ser sorgfulle på
mørkret som dekkjer dei.
Dei svingar kronene sine
til ein gravferdssong.
Gatene ligg støvlagde.
Husa,
ein gong vernande heimar,
er no triste skjelett.
Lufta smakar av metall,
blod
og einsemd.
Smerte av det vi ser
gnagar på ånda vår.
Så mykje raseri og maktesløyse gøymd
vil gjera vårt vanlege klede
om til
ikegyldigheit.
Frå El aullido de la piel

Semblanza
Rebeca Aracil Illan nació en Elda, Alicante, el 26 de octubre de 1973. Reside en Monóvar, donde ya en su niñez y juventud, ganó tres primeros premios poéticos dedicados al Día de la Paz, organizados por el C. P. Ricardo Leal y el Ayuntamiento de Monóvar.
Sus estudios principales fueron Educación Infantil. Trabajó en diferentes escuelas infantiles hasta que diversas circunstancias la llevaron a aparcar la docencia y se hizo voluntaria en la Cruz Roja de Monóvar.
En el año 2009, creó Puerto Literario, donde difunde y comparte obras poéticas con otros autores de varios países. Forma parte de la Asociación Cultural Submarino de Hojalata y es autora en las revistas digitales Submarino de Hojalata y Cometas de Papel.
Desde agosto de 2021, presenta y dirige Poesía viva, inicialmente en radio, y ahora en el canal de YouTube Café Literario de Rebeca Aracil Illan. Presenta también Encuentro con un autor en el mismo canal. Dirige cada domingo el espacio #CaféLiterariodeRebecaAracil en X. Sus poemas han sido publicados en la Revista ÁMALON de poesía romántica en (México).
Su primera obra publicada, el 17 diciembre de 2021, fue Caricias del Levante. También participó en la antología Homenaje a nuestras ancestras con @MujeresPoetas (2021). En 2023, con Loto azul, publicó El aullido de la piel.





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